La Unión
Por Matías Mazzocchi
“Lo mío es convertir”, se define sin titubear el atacante. Por lo pronto,
sus credenciales invitan a la ilusión y avalan su firme postura.
“Soy un jugador de área, que no tengo mucho sacrificio de tirarme a las
puntas. Pero dentro del área las pelearé todas”, agregó en diálogo con La
Unión.
Su definición marca lo que es y cómo juega. Dentro del área, es un
jugador terrible, intratable para toda defensa. Y eso quedó demostrado en lo
que fue su performance en el último torneo.
Es que junto con Javier Grbec de Brown de Adrogué, fue uno de los
goleadores del certamen, con 19 tantos.
-Con tu trayectoria como goleador, se espera mucho de vos…
-Sí, yo también espero mucho. Es que en lo personal, es un gran desafío.
Hasta en los amistosos quiero convertir, pero lamentablemente todavía no se
me dio. Pero bueno, no quiero enloquecerme. Igual, estoy tranquilo porque en
la parte física estamos muy bien, ya que trabajamos muy duro, y eso también
queda reflejado en los amistosos.
-Seguramente, Maxi Castano será tu compañero en la ofensiva. ¿Cómo
crees que se acoplarán dentro del campo?
-Supongo que bien. No descubro nada con decirte que es un jugador muy
bueno. Tiene una larga trayectoria en el ascenso, y por eso lo conozco
mucho. Sé que es un jugador que va bien por afuera, y eso a mí me sirve
mucho porque siempre juego dentro del área. Soy un futbolista que dependo
mucho de lo que haga mi compañero, ya que es el que me habilita. Por eso,
ojalá que nos podamos entender bien dentro de la cancha para el bien de Los
Andes.
-Fuiste uno de los jugadores más codiciados del mercado de pases.
¿Qué te atrajo de la propuesta de los dirigentes?
-Saber lo que significa el club me motivó para llegar, por eso estoy muy
contento de haberme incorporado a una entidad tan importante como ésta. Los
Andes es un club grande. Y es más. Para mí, es un club que tiene que estar
en otra categoría. Pero bueno, por lo pronto tenemos que aspirar a estar
arriba, o sea, pelear cosas importantes porque Los Andes no se merece menos
que eso.
-¿Cómo viste al equipo en los partidos amistosos?
-Bien. Igual, nos falta conocernos más. Somos todos jugadores nuevos, y a
medida que vayan pasando los días, nos vamos a ir entendiendo más dentro de
la cancha. Nosotros somos concientes de que es un equipo nuevo y que
necesitamos tiempo para adaptarnos. Es que hay que conocer la virtud de cada
uno, y eso lo vamos a lograr a medida de que pase el tiempo. Igual, nosotros
tenemos que hacer todo lo posible para estar arriba. En lo personal, trataré
de aportar mi granito de arena para devolver a Los Andes a la categoría que
se merece jugar.
-¿Qué significa tener en el banco de suplente a dos entrenadores como
Raúl Cascini y Marcelo Delgado?
-En lo personal, es una emoción muy grande. Tenerlos tan cerca, cuando de
chico los veía por tele y los consideraba ídolos por todo lo que habían
conseguido, es muy lindo. Que hoy me estén dirigiendo, que me aconsejen a
realizar uno u otro movimiento es algo muy bueno.
-¿Y cuanto se aprende de esto?
-Ellos recién están empezando y de a poquito nos vamos conociendo para
saber lo que quieren ellos dentro de la cancha. Sin embargo, las
expectativas son muy grandes. Vinieron jugadores de nombre, con un montón de
años en Primera. Ahora, tenemos que ensamblar todo esto para el bien de Los
Andes.
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