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Por Leandro
Saltamerenda
Cuántas emociones
juntas. Va a ser difícil repetir una noche así. Pensar que algunos se
preguntaban cuál era el motivo puntual de esta reunión. Si la
presentación de la nueva indumentaria de Sport 2000. Acaso el
reconocimiento a nuestros gladiadores del último ascenso a Primera. O el
sentido homenaje a un verdadero grande como Jorge Ginarte. Todo junto.
Nada quedó de lado. Porque esto es Los Andes. Tu club. Tu barrio. Los
colores. La familia. Y lo lindo fue disfrutarlo como solo sabe hacerlo
el hincha del Milrayitas: unidos. Con invitados de lujos, sorpresas
inesperadas y muchas cosas más que serán imposibles de explicar en estas
líneas. Ver para creer. Sentir. Amar. Vivir…
Los egresados del
Ejército de Los Andes abrieron la fiesta y fue el presidente Vicente
Rudi el primero en dejar su mensaje: “Hoy es un día muy especial; un día
que se mezclan sensanciones y algunos sentimientos encontrados (…) Es
por eso que yo sé que con este inicio, con la gente que ha colaborado y
se ha sumado, esto era un viejo anhelado y la obligación de lograrlo.
Porque Los Andes durante toda su trayectoria pudo pasar por muchas
dificultades, pero si no tenemos un proyecto, una meta en común va a ser
difícil conseguir que estemos en el lugar donde nos merecemos (…) Costó
trabajo, pero en base a la comprensión de muchos empezamos a caminar
juntos. Y ahora es lindo ver una mesa de trabajo donde ya no estamos
discutiendo el pasado, si no hacemos un proyecto para el futuro. Ya no
hablamos de pequeñeces; hablamos de lo que queremos en el fútbol, en la
sede, en Villa Albertina, y el modelo de club a seguir”, explicó antes
de recibir a la máxima autoridad municipal, Martín Insaurralde, y a un
viejo amigo de Lomas, Pablo Palladino…
Y entre medio de tantos
saludos llegó el momento del desfile para nuestras actividades. Pasaron
las chicas del Patín, los chicos campeones del Básquet, los pequeños del
Baby y las modelitos del Handball… Todos se llevaron su aplauso. Pero
el estruendo más fuerte fue cuando salieron ellos. Jonatan Tridente,
Pablo Solchaga, el Pitu Gómez, Fernando Alarcón, nuestro pollo
Leguizamón y el cuerpo técnico encabezado por Cachín Blanco. Y nuestros
jugadores ahí estaban. En el escenario. Primero con la ropa de
entrenamiento y de salida, y después con la camiseta oficial. Además
tenían una ladera especial. Jazmín De Grazia volvió a demostrar su amor
incondicional por Lomas y se calzó la Milrayitas. Sí, ella con la casaca
tradicional, y el Colo Tridente y Legui haciéndoles marca personal con
la azul alternativa. Impactante…
Faltaba mucho más. De
repente, las luces se apagaron y un proyector empezó a repasar algunos
recuerdos de una campaña imborrable. La de nuestros próceres del 2000. Y
cada gol se festejó como tal. Cargadas a los vecinos, ovaciones para
Sala, Ferrer, Pieters y tantos otros más. Hasta que algunos integrantes
de aquel plantel recibieron la bendición y tuvieron su lugar bien
guardado en esta noche. Lobos, Romerito, Caiafa, los profes Díaz y
Farano, Eduardo Pizzo, ya tenían en sus manos esa medalla tan preciada.
10 años después. Justo en el día del aniversario. Y la gloriosa banda
del Rojo, como no podía ser de otra forma, copó la parada y agradeció al
grito de: “Lomas va a volver, va a volver, Lomas va a volver”.
El gimnasio se sentía aturdido…
De la algarabía pasamos
a la emoción en tan solo un par de minutos. Porque el también se merecía
este reconocimiento. Dueño de aquel logro. De una vida bien Milrayitas.
Cómo cuesta creerlo. “Al amigo. A un ser que dedicó todo por Los Andes”,
lo presentaron. Sí, hablamos de Jorge Ginarte. Ese gran ídolo que nos
regaló tantas satisfacciones... Es así nomás. El destino quiso que tu
mujer Marta reciba la plaqueta y vos te lleves la ovación: “Se
siente, se siente Ginarte está presente”. De eso que no quede
ninguna duda…
Antes de la despedida
hubo tiempo para sacarse una foto con nuestro invitado Guillermo
Coppola, felicitar a Tony D´ Andrea (representante de la Comisión de
Torneos) por su trayectoria, escuchar nuestra marcha sagrada, sacar unos
pesos para el remate de las camisetas y reírse con las locuras del
inigualable Martín Bossi. “La verdad, esto es único. Superó todas las
expectativas. Lamentablemente tuvimos que dejar gente afuera porque
vendimos todas las tarjetas, pero refleja el compromiso y el sentimiento
de todos”, cerró el presidente Rudi. Y sí, el hincha volvió a
expresarse: nacimos acá en Lomas, acá vamos a morir…