La Unión
Los Andes forjó su dos
triunfos a través de la solidez defensiva y en
aprovechar las situaciones que generaba. Pero ante
Comunicaciones cambiaron los roles y el que terminó
sufriendo fueron los de Cascini.
De esa manera,
pagándole con su propia mediciana, el Cartero hilvanó un
triunfo por 1 a 0 ante el Milrayitas, que le permitió
conseguir su primera victoria en el campeonato.
En un principio, la
idea era afianzar el rendimiento y corregir los errores
de los anteriores partidos. Y los jugadores entendieron
el mensaje en los primeros minutos.
A diferencia de lo que
sucedió en las tres primeras presentaciones, en las
cuales le costó entrar juego, ante Comunicaciones, Los
Andes entró con todo, con más vocación ofensiva y
presionando arriba.
Pero con el correr de
los minutos esas ambiciones se fueron desinflando y,
pese a que los visitantes tenían el control de la
pelota, Comu se acomodó en el medio de la cancha y
comenzó a llevarle peligro a la visita.
Y de esta manera, a los
24 de la etapa inicial el local generó la más clara del
primer tiempo desde los pies de Martín Gianfelice, pero
Scapparoni, haciendo la famosa “la de Dios”, le tapó el
primero al local y reafirmó su buen andar en el
campeonato. Los Andes, por su parte, mermó su
rendimiento y le permitió a Comunicaciones levantar su
nivel, ya que Asencio y Bogado fueron desapareciendo en
el juego y eso el Milrayitas lo sintió mucho.
A pesar de que tuvo el
control de balón durante buena parte de la etapa
inicial, no generó ninguna clara de gol. Por este
motivo, Cascini metió mano en el equipo e hizo ingresar
a Ignacio Ruano para darle más juego en la mitad de la
cancha.
Sin embargo, en los
primeros minutos del complemento, el rendimiento Los
Andes transitó los mismos carriles. Y aunque Comu no
había hecho mucho para ganarlo, a los 16 minutos
Giambuzzi le ganó a todos en el área y de cabeza metió
el primero para sorpresa de todos.
Con este resultados
desfavorable, Cascini tiró toda la carne al asador y
metió a Lucano (ingresó un minuto antes del gol) y
Acosta para atacar con tres delanteros, pero tampoco
tuvo suerte. Y más allá de que generó alguna situación,
como la que desperdició el Pelu Ruano sobre el final del
encuentro, a Los Andes le faltó juego para tener un
mejor final.