La Unión
Ante un equipo con muchos problemas sobre los hombros,
Los Andes no pudo revalidar lo que consiguió el fin de
semana pasado y volvió a quedar en deuda. Es que no
mostró un sesgo de lo que exhibió ante Tristán Suárez y
empató sin goles con Almagro, en un partido muy pobre,
donde escasearon las situaciones de gol.
En los primeros minutos, Los Andes insinuó con ser un
equipo protagonista, con vocación ofensiva ante un rival
sin muchas ideas y con muchos problemas a cuestas. Pero
sólo fue eso: una insinuación.
Es que a los cinco, el Milrayitas tuvo la única opción
con un desborde de Maxi Castano, que cuando quiso
asistir a Romero para empujara el balón hacia la red,
apareció la pierna de Vicente para despejar el peligro.
Inmediatamente a esa aproximación, Almagro tuvo su
chance: A los 8, el Tricolor puso primera y, tras un
centro, Vega quedó sólo para fusilar a Scapparoni, pero
su remate se fue por encima del travesaño y Los Andes
respiró tranquilo.
A los pocos minutos, hubo otra jugada de pelota parada,
pero no complicó demasiado al portero visitante. Con
estas jugadas de los primeros minutos, el encuentro
pintaba para bueno.
Pero, eso lo fue lo único que sucedió. Es que la etapa
inicial fue muy pobre, sin situaciones de gol y con
muchas imprecisiones de ambos equipos. En pocas
palabras, era parejo, pero muy aburrido.
Pero para desgracia de los de Raúl Cascini, a los 25
minutos, el Milrayitas perdió a un jugador fundamental
como Gabriel Gandarillas, quien se fue expulsado por un
codazo al rival (muy dudoso). A partir de ahí, Los Andes
modificó sus objetivos. Retrocedió unos metros para
acomodarse en el mediocampo y no pasar sobresaltos ante
un rival muy pobre.
Desde ese momento, Almagro, obligado por sus propias
necesidades y por la impaciencia de los hinchas, salió a
presionar y atacar a los visitantes, pero sin claridad
para complicar a Scapparoni. Sus incapacidades, le
impidieron marcar la diferencia. En el complemento,
Cascini optó por meter mano en el equipo y puso a José
Luís Gómez por Franco Asencio, quien recibió un fuerte
golpe en el inicio del partido y no estuvo en plenitud.
A su vez, a los 13 minutos, metió en cancha a Rodrigo
Acosta para explotar las bandas con la velocidad del
juvenil. Sin embargo, Almagro ingresó mejor, con más
vocación ofensiva. Y de esa manera, Adrián Iglesias tuvo
el primero en sus pies, pero definió mal y Scapparoni
tapó el primero de Almagro.
Después de eso, gracias al ingreso de Acosta, que entró
en un gran nivel (similar al que mostró ante Suárez y
Riestra), Los Andes se acomodó y comenzó a ganar metros,
llevando peligro al arco de Abraham.
Sin embargo, la más clara para la visita llegó con un
cabezazo de Leandro Corulo en tiempo de descuento, que
un defensor de Almagro despejó en la línea y le ahogó el
grito al defensor. Los Andes, pese a que tuvo uno menos
durante gran parte del encuento, terminó siendo más que
su rival, pero todavía tiene que mejorar para crecer
como equipo.