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InfoRegion
Dolor de cabeza, sufrimiento, nebulosa futbolística
y amenaza de descenso directo durante 85 minutos. Y
gloria, desahogo, ilusión y gol en los últimos
cinco. ¡Cómo no festejar así este empate Los Andes!
El conjunto de Lomas perdía 2-0 ante Almagro, en
Villa Raffo, pero mostró una reacción increíble –con
Marcos Brítez Ojeda como abanderado- sobre el final
para conseguir un 2-2 que puede ser clave para
conseguir la permanencia no sólo por el punto que
suma, sino también por los dos que deja de acreditar
el rival que divide por tres temporadas.
El Tricolor salió decidido a ganar el partido para
hacerse fuerte en casa bajando a un rival directo. Y
en la primera jugada que tuvo, a los 4 minutos, el
volante Julián Junco sacó un remate desde la
izquierda que hizo sacudir a Walter Cáceres.
El Milrayitas respondió a los 8’ cuando luego de un
centro del Kily Vega desde la derecha el Beto Yaqué
cortinó bien a la defensa para que llegara Martín
que, de mediavuelta, sacó un remate que se fue cerca
del arco de José Ramírez. Y dos minutos más tarde el
que tuvo la chance de abrir el marcador fue
Bustamante cuando, tras quitarse dos hombres en
velocidad en una contra, sacó un tiro que se perdió
apenas desviado sobre el palo izquierdo del ex uno
de San Lorenzo.
Almagro reaccionó con dos buenas maniobras de
Cristian Cayetá: primero, a los 18’, madrugó a
Maidana y asistió a Daniel Pérez que se perdió el
gol mano a mano ante Cubito; después –a los 21’-
envió un centro exquisito de rabona con pierna
derecha volviendo como zurdo sobre ese sector y
Gonzalo Klusener le sacó máximo provecho con un
cabezazo cruzado que dejó sin chances a Walter
Cáceres. Sí, 1-0 para el Tri.
Los Andes tuvo la chance de empatarlo por vía aérea.
Es que el Tanque Martín, Yaqué o quien llegara al
arco del local tenía la chance de cabecear con
facilidad. A los 28’ fue Martín el que metió un
testazo cruzado luego de un buen centro desde la
izquierda y a los 31’ Brítez Ojeda el que complicó
al dubitativo Ramírez con un tiro de cabeza bombeado
–débil- que el uno prefirió mandar al córner en
lugar de atenazar. El primer tiempo se fue sin mucho
más que un tiro a distancia de Martín y otro de
Rivero que taparon bien los dos arqueros.
Blanco cambió el esquema en el complemento con el
ingreso de Grgona por Maidana y apostó a dar vuelta
la historia con la línea de tres que tantas alegrías
le dio. Sin embargo, el flaco Jonatan Shunke le
complicó los planes porque a los 8 minutos marcó el
2-0 cabeceando en el primer palo un corner que vino
desde la derecha.
Tres minutos más tarde el volante central Agustín
Farías falló un gol que todo Almagro lamentaría
después. La jugada la inició Cayetá –el mejor del
local- por la izquierda, hizo una pared con Klusener
y el goleador habilitó a Farías que mano a mano con
Cáceres sobre la medialuna definió como un
principiante.
Entonces Blanco salió a quemar las naves y mandó a
la cancha a Acosta Cabrera por Yaqué –que no tuvo
una buena noche- y al Pitufo Castagnino por Montero
–intrascendente sobre el sector izquierdo-. Así, el
Milrayitas quedó con un 3-3-1-3 en el que Brítez
Ojeda se encontró un poquito más con Bustamante, el
paraguayo acompañó más a Martín y el rapidito hizo
lo suyo como extremo derecho. ¿Rizzo? Apostó a lo
contrario, a acumular gente atrás para cerrar la
cosa con el 2-0 defendiéndose. Primero sacó a Junco
y luego a Cayetá, los dos hombres que mejor
manejaron la pelota en el local. Y lo pagó carísimo.
A los 40 minutos el Pato Grgona asistió al Pitufo
sobre el sector derecho, el ex San Lorenzo enganchó
y metió un centro que luego de ser bajado por Martín
le quedó a Acosta Cabrera, que definió sobre el
segundo palo para el 2-1 parcial. Sí, participaron
en la jugada los tres hombres que Blanco mandó a la
cancha. Bingo.
Y cuando todo Almagro pedía la hora, reventaba la
pelota a cualquier parte y miraba al banco para
preguntar “¿cuánto falta?” la pelota cayó unos
metros por detrás de la mitad de la cancha, Cubito
Cáceres se la cedió a Bustamante y el pelotazo largo
del cordobés encontró primero la cabeza de Martín
que la bajó hacia el corazón del área chica y luego
el de Brítez Ojeda que desató el delirio milrayitas.
Increíble, tan emocionante como importante. Y un 2-2
que si Los Andes suma en los próximos dos partidos
tal vez se festeje durante un año más. Ahora los de
Lomas están en promoción, sí, mientras el rival se
hunde en el descenso directo. Faltan dos fechas,
claro, pero con remontadas así ¿cómo no vas a
festejar? |